viernes, 20 de mayo de 2016

Hotel

HOTEL
-Es una idiotez- Dije y abrí la puerta del ascensor entre el piso 12 y 14, justo en el medio.
Pasamos varias veces en el día con el ascensor por allí, y a través de la puerta del ascensor se veía la pared, pero ahora, al abrir la puerta en la mitad del entrepiso, la pared había desaparecido, y quedamos en un pasillo oscuro...
En el piso había un cartel con el número 13, nos adentramos, era un piso oculto, muy
oscuro, pero, al seguir caminando, las luces se encendían y parecía que recobraba vida, podíamos ver gente en las habitaciones, niños correteando, aunque ellos parecían de otra época, de otro tiempo. Seguimos caminando, y el tiempo parecía avanzar, como si el corredor fuera mágico, un túnel en el tiempo...
Pasaron los minutos, nos detuvimos en la mitad del camino hacia ningún lado, observamos dentro de las habitaciones, a las personas, ellas estaban como petrificadas, estáticas, inmóviles, como rocas sostenidas en el tiempo, entramos con temor a uno de los cuartos, el silencio lastimaba los oídos, el aire contaminaba la respiración, se escuchaba nuestro propio jadeo natural...de pronto se apagaron las luces, sólo veíamos las siluetas de la gente, como un contorno maldito, se escuchan pies arrastrándose en el piso...se detienen...avanzan...quisimos correr hacia la puerta, pero se cerró, y el golpe resonó como un eco en el infierno...
Los empujé con fuerza, tomé a mi familia de la mano y corrimos hacia la puerta, en ese trayecto estos "raros" huéspedes, quisieron retenernos, pero logramos evadirlos, salimos rápidamente, en el pasillo nuevamente, no sabíamos para donde ir, entramos en la habitación 23d, allí había una señora a punto de escuchar un disco en una vieja fonola, se escucha música de los años 30, se sienta frente al espejo y se pinta los labios, nosotros observamos sin comprender el momento, se pasa el lápiz labial por su boca, una, dos, tres veces, se quiebra la punta del labial, igual se lo sigue pasando, se lástima parte de su boca, ya que ese elemento "femenino" por su antigüedad era de bronce, y comienza a sangrar, luego toma un rizador de pestañas y se saca un ojo, salimos de inmediato de allí, volvimos al pasillo y corrimos hacia la escalera, subímos, pero siempre volvíamos al mismo lugar, entonces fue cuando...
Decidimos volver al ascensor, aunque sabíamos que había desaparecido cuando bajamos de él, fuimos hasta allí igual, sólo había un hueco, y volvimos la mirada hacia atrás, por el pasillo venían entes fantasmagóricos, huéspedes malditos de todos los tiempos, a la vez se escuchaba una música antiquísima, como si fuera un disco rayado, y se olía un olor a podido insoportable...no sabíamos que hacer, estaban cada vez más cerca, hasta que decidimos arrojarnos al hueco del ascensor...
Al principio todo era blanco intenso, luego fueron apareciendo los colores, luego vimos el espejo del ascensor, los botones, se abre la puerta, sube una anciana con los labios pintados de manera exagerada...bajamos al primer piso, nos fuimos, solamente teníamos un solo bolso el cual estaba en el ascensor, salimos a la calle, miramos el hotel, y ya no estaba más el hotel como al principio, era un edificio abandonado y destruido, le preguntamos a una persona qué pasó por allí si conocía el hotel, si conocía algún taxi, pero no nos contestó, a otra y otra, todos nos ignoraron. No podíamos entender, decidimos entrar nuevamente, y allí estaba el hotel, con todo su esplendor, un cartel de neón detrás del conserje decía "BIENVENIDOS AL HOTEL DE LAS ALMAS PERDIDAS"

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